HISTORIA DE LA F.P.

MEDIO SIGLO DE LA F.P. OFICIAL EN CÁDIZ:

DESDE EL CALLEJÓN DEL TINTE A LA TELEGRAFÍA SIN HILOS

Por Cesar Sánchez Norato

Profesor de tecnología electrónica

 PREÁMBULO.

 Existe un meticuloso trabajo de45 páginas subscrito por Vicente Faubelí Zapata, publicado en lo *Revista de Ciencias de la Educación* número 84 de 1.975, sobre lo Historia de la Formación Profesio­nal en España hasta el año 1.970. En él, el autor a través de toda una serie de refe­rencias bibliográficas, citas, argumentos y detalles nos ofrece, incluso, dos contratos de Aprendices de los años 1.488 y 1.599 trata de retrotraer la *Formación Profesional* hasta la época romana. Para ello, nos habla de los *Colegios* al estilo romano' de las Asociaciones romanas de trabajadores de España; de los Artesanos, esclavos y libres de la época visigótica y musulmana de la Edad Media; de las Cofradías, Gremiale, Gremios y Hermandades de los siglos, los VIII y IX; de los Artesanos y Oficios del siglo IX; de los Fueros del siglo XII; de los veedores (Valencia), vigarios (Oviedo) jurados (Santiago) del siglo XIII; de la definición, en el siglo XIII por Jaime 1, del status social del Aprendiz en Valencia; de la jerarquía gremial -Aprendices, oficiales y Maestros- del mismo siglo; del corporativismo del siglo XIV; (le los Artesanos y Oficios del siglo XVI y siguientes; de la instrucción que debían recibir los niños en los Hospicios del Siglo XVIII; de los Peritos del Siglo siguiente..., hasta llegar a Formación Profesional estructurada en Aprendices, Oficiales y Maestros de la Ley de 1.955. Un buen trabajo recopilatorio que, sobre el tema, pone a nuestra disposición.

  DEL TINTE AL CORRALÓN.

  Quien este artículo firma, más modesto, y con menos espacio, no pretende más que recorrer, en forma breve, la historia aproximada de la F.P. Oficial en la Ciudad de Cádiz durante los últimos cincuenta años, así como las leyes que la sustentaron

    Estas Enseñanzas se desarrollaron primeramente en la Escuela Elemental del Trabajo, compartiendo instalaciones y Profesorado con la Antigua Escuela de Peritos Industriales. Estaba ubicada en el Callejón del Tinte, junto a la Plaza de Mina, en el mismo edificio de la Escuela de Ar­tes Aplicadas y Oficios Artísticos; en lo que fue parte del Convento de los Franciscanos. No he podido averiguar su inicio, pero ya en 1.945 se impartían allí Ense­ñanzas de Metal (Ajuste, Torno y Fresa) y Madera (Carpintero-Ebanista). En régimen diurno y nocturno. En la planta baja esta­ban los talleres y en la primera y segunda planta las clases de teoría y de Dibujo. Unos 130 alumnos recibían clases de unos 15 Profesores, la mayoría contratados a tiempo parcial, donde completaban su jornada laboral y *complementaban sus prestigios*. Mayormente eran Peritos o Ingenieros de las Empresas de Astilleros y de Construcciones Aeronáuticas; o militares.

En el año 64 se inauguró y trasladó a la calle Chile la Escuela de Peritos.

La ya Escuela de Maestría Industrial dispuso de más espacio y se implantó la rama de Electricidad: Instalador-Montador y Bobinador. Así fueron aumentando el número de alumnos y de Profesores.

En el año 65, bajo el Patronato Provincial de Formación Profesional, se decidió edificar una nueva Escuela con más amplitud en pleno corazón del bullicioso barrio de La Viña; en el mismo lugar donde estaba la antigua Audiencia Provincial -ésta ya se había trasladado a la Cuesta de las Calesas- que a la sazón estaba ocupada por el Conservatorio de Música.

Después de poco más de dos años de construcción, fue inaugurada en un solemne acto el día 24 de Octubre de 1.968. Fue diseñada para 400 alumnos y en su comienzo formaban el Claustro 28 Profesores. Una vez allí, y con más espacio, se im­plantaron progresivamente las ramas de De­lineación, Administrativo, Electrónica, en 1.982, y más tarde la de Sanitaria.

Con la entrada en vigor de la Ley de 1.970 pasó a denominarse Centro Nacional de Formación Profesional y más tarde Instituto Politécnico.

A los pocos años los alumnos sobrepasaban las previsiones iniciales. La Escuela se quedaba pequeña. Ante esta masificación, por los años 76-77 se comen­zaron a mover los hilos para la creación de un nuevo Centro. Se barajaron varios lugares o solares, decidiéndose por fin las Autoridades por el solar de la Telegrafía sin hilos, una parcela destinada a alojar las ante­nas e infraestructuras de la telegrafía inalámbrica; donde, desde el curso 1986-87, nos encontramos. Este nuevo Centro se denominó Instituto de Formación Profesional número uno. El nombre de Instituto Politécnico se lo quedó el Centro de la Viña. Fue diseñado para 1.200 alumnos, y a los dos años de funcionamiento acogía cerca de 2.000.

Desde sus comienzos se han retocado algunas especialidades; se han implantado otras nuevas y ha integrado otras disciplinas provenientes de otros Centros.

En el *Corralón* se llevó a cabo la implantación progresiva de las Enseñanzas Experimentales, que se vienen allí impartiendo.

  LEGISLACIÓN

  En el trabajo de Vicente Faubelí se pueden encontrar Ordenanzas, Sanciones, Fueros, etc des­de tiempos inmemoriales al respecto. Refleja, inclusive, varios artículos de la Ley Moyano de 1.857. Menciona, también, los Estatutos de Enseñanza Industrial del 31 de Enero de 1.924.

Pero centrémonos en las leyes que regularon la Enseñanza Profesional durante esta media centuria.

El 28 de Diciembre de 1.928 apareció publicado en La Gaceta de Madrid (hoy Boletín Oficial del Estado) el Estatuto de la Formación Profesional que regulaba la Enseñanza Profesional o Artesana que se impartiría en las Escuelas del Trabajo y Orientación Profesional, dependientes de los Patronatos de Trabajo o de empresas de una determinada categoría en la zona. Por ello, en el año 1.945, la antigua Escuela del Trabajo del Callejón del Tinte, se desenvolvía en base a esta ley.

Sin embargo, fue la Ley Orgánica de la Formación Profesional Industrial del 20 de Julio de 1.955, la que vino a poner las cosas en orden y a contemplar todas las facetas que esta Enseñanza conllevaba, tanto en el régimen diurno como en el nocturno.¡Qué gran Ley!. ¡Qué normativa tan completa!.

Preveía la formación de los alumnos en Escuelas y en Empresas. Convirtió las antiguas Escuelas Oficiales del Trabajo y de Orientación Profesional, previstas en el Estatuto de 1.928, en las Escuelas de Maestría Industrial y en las Escuelas de Aprendizaje respectivamente.

La Ley quedó estructurada definitivamente conforme al Decreto 21/3/1958:

Una primera etapa de Preaprendizaje o Iniciación Profesional de dos años de duración (de los 12 a los 14 años) y gratuita.

Un segundo ciclo de tres cursos de duración (14 a 17 años), asimismo gratuita, -la Oficialía- que reportaría, previa superación de una reválida, el Título de Oficial Industrial. Ambos ciclos se recibirían en las Escuelas de Aprendizaje.

Una tercera etapa, también gratuita, -la Maestría- de dos cursos de duración (de los 17 a los 19 años) implantada durante el curso 60-61. Una vez cursada y superada una nueva reválida, proporcionan a los alumnos el Título de Maestro Industrial. Estos cursos se llevarían a cabo en Escuelas de Maestría Industrial.

Para formar a los Oficiales -magníficos oficiales, por cierto- preveía, en los Instituto de F.P. Bahía de Cádiz tres años dc duración del ciclo, 10 horas de Tecnología, 14 de Dibujo, y 52 de Prácticas semanales de un total de 120 horas. Es decir: el 63,3 % del total dedicado a las enseñanzas técnicas .¡Así cualquiera!.  

Por su parte, la Maestría estaba garantizada con 53 de las 82 horas semanales (un 64,6%) dedicadas a las enseñanzas técnicas -6 horas a la Tecnología, 12 al Dibujo y 37 a los Prácticas- . ¡Así cualquiera!.

La ley General de Educación de Agosto de 1.970, y tras basarse en el Libro blanco de lo Formación Profesional, volvió a retocar esta modalidad de Enseñanza creando. en su desarrollo, los Institutos Politécnicos. Quedó estructurada definitivamente de acuerdo con el Decreto 995/1.974 sobre Ordenación Profesional. Casi como hoy se imparte en nuestro Centro. Y digo casi, porque con el tiempo ha sufrido alguna modificación sobre distribución de horas, no siempre acertada.

A groso modo, esta Ley mantenía -mantiene, porque aún está en vigor- los cinco cursos: 2 de F.P.I más 3 de F.P.II. Se basa en lo formación integral de los alum­nos, para lo que recorto ostensiblemente -un 14%- las enseñanzas técnicos en favor de las integrales. Con ella, lo formación técnica de los alumnos pierde bastante. No hay más que fijarse en los títulos que otorga: paro F.P.I el dc Auxiliar. en lugar del de Oficial, y para FP.lI el de Técnico Auxiliar, en vez del de Maestro Industrial o de Taller. Era y es una Ley deficiente, y con los cambios habidos se ha debilitado más.

Por último apareció, en 1.990, la LOGSE que aún se encuentra en fase de desarrollo en lo que respecta a lo previsto para la F. P.; a pesar de que se viene trabajando en ella desde hace nada menos que 12 años. Tendría que haber algún responsable de este desaguisado en el que se ha invertido tanto tiempo y tanto dinero.

Esta Ley, muy contestada y con varios retoques ya a su espalda, prevé, en lo relativo a la formación técnica de los alumnos, -por otra parte muy farragosa y complicada- tres etapas:

Una primera, la E.S.O., de los 12 a los 16 años, con una Tecnología Teórico-Práctica de base o básica. En muchos de los Centros que se está llevando a cabo, se está haciendo, me consta, de una mane­ra  pobre  y  elemental; deslavazada, descordinada, inconexa y anárquica, por aquello de los *diseños curriculares* autónomos de los Centros: cada uno hace -está haciendo- lo que mejor le parece. A su aire y sin ninguna extrapolación o generalización. Reclamo, desde aquí con todos los respetos, una Reforma urgente y Coordinación donde se homogeneicen los contenidos si se quiere evitar mayúsculas desigualdades entre los alumnos de los diferentes Centros. Y al propio tiempo encauzarla por derroteros de más enjundia. De mayor interés social. Los Profesores que imparten esta Tecnología, deberían impartir -a pesar de toda la filosofía, imaginación y justificación que le quieran echar- algo mucho más sólido y consistente.

La segunda etapa contempla un Bachillerato Tecnológico y una tecnología puramente práctica organizada a base de *puzzles* o módulos -excesivamente pretenciosos- para formar lo que ahora se llaman Títulos Profesionales de Grado Medio.

La tercera, parecida a la anterior, con Títulos Profesionales de Grado Superior. Ambos pertenecientes a unas grandes Familias Profesionales.

En conjunto, en mi opinión y experiencia, o se pasa: caso de los Títulos, o no llega: caso de la ESO. Amén de que entre ambos ciclos existe un vacío muy grande la primera demasiado básica para saltar a la segunda demasiado técnica o profesional

Es la historia de la F.P. oficial en la ciudad de Cádiz desde el Callejón del Tinte hasta la Telegrafía sin hilos, y las Leyes que la han regulado a lo largo de los años Medio siglo de la F. P. en Cádiz.